Bebedor de absenta. Grafitero del Word. Nada encuentra más exquisito que los manjares de la carestía: los caramelos de la bodega, los espaguetis recalentados, la pizza de cinco pesos. Leyó un Hamlet apócrifo más impactante que el original de Shakeaspeare, con frases como esta, que repite como un mantra: “la hora de la sangre ha de llegar, o yo no valgo nada.” Cree solo en dos cosas: la audacia de los primeros bates y la soledad del center field.
Cubanos en Panama22 (1)

Panama Selfies

Los siguientes testimonios de cubanos varados en Panamá –hotel Milenium, Paso Canoas– dan cuenta de las distintas circunstancias y motivos –a veces parecidos, a veces no– que los llevaron a cada uno de ellos a cruzar Centroamérica con el propósito de llegar a Estados Unidos…

formell

La muerte del maquinista

Son las cuatro de la tarde, el sol se disuelve en los cristales. La gente pasa, saluda, ofrece su homenaje particular. Están velando al director de la orquesta cubana más emblemática del último medio siglo. Un padre carga a su hijo de meses, se detiene ante el cofre y hace una reverencia. El bebé lleva un azabache dorado prendido en sus ropas, para evitar los malos ojos.

Foto: Cortesía del entrevistado

Navarro, el ortopédico

Después de cumplir semanalmente con sus deberes en la clínica privada de Puyo, Navarro seguirá marchándose durante los fines de semana con un amigo chileno a las comunidades indígenas cercanas –como los arajunos–, para ofrecerles consultas gratuitas, llevarles medicamentos y aprender de sus costumbres.

Charles Hill, prófugo del FBI refugiado en La Habana hace más de cuarenta años / Foto: Yuris Nórido

Black on the hill, prófugo en La Habana

Hay un momento, tanto para Cuba como para Charles, donde la revolución parece írseles de las manos. Hay un quiebre en la vida de Charles, ridículo y descabellado, tenebroso también, inexplicable, donde la secuencia de hechos se desconecta y enchufa en otra realidad: la realidad más o menos normal de un cubano.

Obama en Cuba / Ilustración: Orlando Pulido

Flash

Obama quiso visitar un país que en realidad nunca visitó y que nunca hubiera podido visitar, porque el peso de su llegada siempre habría terminado deformándolo.

Mayara

Muñeca rota

La mañana del 12 de mayo de 2015, Cándida López recibió en su casa de Regla, a las afueras de La Habana, una llamada fulminante desde Ecuador. Nueve meses después, todavía sigue buscando la manera de repatriar el cadáver de su hija suicida, guardado en las neveras del Departamento de Medicina Legal de Pichincha, Quito.

Close